Según el doctor Rafael Berenger, experto en la enfermedad de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica, la prueba del esfuerzo con carga incremental (que valora la respuesta del organismo durante el ejercicio) y el test de marcha de seis minutos (útil para conocer y medir la capacidad de resistencia de un paciente) "pueden ser relativamente útiles en la valoración de la capacidad funcional" y por ende para la evaluación de la discapacidad de estos pacientes.
Esta aportación abre el camino de las mejoras de las condiciones laborales de este colectivo, que hasta ahora suele quedar al margen de las mismas porque la fibromialgia no está dentro del catálogo de enfermedades discapacitantes. Así lo pone de manifiesto la presidenta de la asociación salmantina de afectados Afibrosal, Juncal Marcos, quien además exige una mayor implicación de los especialistas con este colectivo.
Para paliar esta carencia y otras como la dificultad de acceso a terapias de rehabilitación, este año Afibrosal dispondrá de una ayuda concedida por la Obra Social de La Caixa de 5.950 euros para desarrollar su proyecto de intervención multidisciplinar con el que pretenden aplicar a más afectados tratamientos como el cognitivo conductual, sesiones de fisioterapia y rehabilitación terapéutica a través de osteopatía y reflexología, "claves para aprender a vivir con el dolor o para reducirlo", subraya Juncal Marcos, quien destaca que es la primera vez que se les otorga ayuda para la totalidad de un proyecto.