La Asociación de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica de Salamanca (AFIBROSAL) culminó ayer los actos organizados con motivo del día internacional de estas enfermedades con un acto en el que reclamaron "respuestas institucionales", porque "hasta ahora llegan de forma lenta, dispersa e insuficiente, lo que nos hace cuestionar el interés en normalizar estas patologías y dotarlas de toda la excelencia clínica, científica y tecnológica que se merecen".
Así lo expresaron en un manifiesto que se encargó de leer el subdelegado del Gobierno en Salamanca, Jesús Málaga, y que también recogía la necesidad de "políticas integrales de atención sanitaria y cobertura social, al margen de criterios territoriales, económicos y políticos".
No obstante, con el documento la entidad también quiso manifestar su "orgullo" por la "potencia y responsabilidad del movimiento asociativo"; su "esperanza" por "el compromiso y la dedicación de muchos profesionales"; su confianza "en la voluntad política para establecer protocolos de diagnóstico, tratamientos, evaluaciones y prestaciones sociales" y su reconocimiento "al esfuerzo creciente de los investigadores". Como recordó ayer Juncal Marcos, presidenta de Afibrosal, la fibromialgia, una enfermedad reumática crónica caracterizada por el dolor musculoesquelético generalizado y la fatiga, afecta a un 4% de la población general. Mientras tanto, dos de cada 100 personas sufren lo que se conoce como fatiga crónica, un síndrome que causa fatiga física y mental intensa, que no remite tras el reposo y que puede empeorar la actividad del paciente.
Precisamente para difundir las características y las consecuencias de estas patologías, la agrupación dedicó la jornada de ayer a informar a los ciudadanos a través de mesas instaladas en el paseo de la Estación, la plaza de España, la Puerta de Zamora, la Plaza Mayor y la calle Toro, así como en los hospitales y las dos universidades. Posteriormente, numerosos socios y simpatizantes se reunieron para compartir una comida de confraternidad, a la que siguió la lectura del manifiesto en el Aula Cultural de Caja Duero, donde los afectados reforzaron su lucha "para eliminar el rechazo, la arbitrariedad y las posiciones erráticas que persisten enquistadas en el sistema y en la sociedad".
Además, apelaron a la "unión de todos en un gran gesto de solidaridad en la lucha por mantener nuestra dignidad personal intacta, nuestra familia unida, nuestro trabajo seguro y nuestros derechos reconocidos". La sesión programada por la asociación salmantina finalizó con las ponencias "Afibrosal ayer y hoy", a cargo de la psicóloga Mónica Santamaría, y "La enfermedad te enseña a amar", en la que intervino la psicopedagoga Natividad Cabezas.