La asociación salmantina de afectados de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica Afibrosal demanda un esfuerzo a la Consejería de Sanidad para que los tratamientos farmacológicos que se ofrecen a estos pacientes se completen con otras terapias complementarias que pueden paliar los síntomas. Se trata de masajes de osteopatía y de terapias cognitivo-conductuales, prioritarias para afrontar y asumir las limitaciones que conlleva la patología. "En el diagnóstico del reumatólogo se incluye tratamiento farmacológico y también se prescribe asistencia psicológica, pero no hay profesionales para ello en el Hospital", asegura la presidenta de Afibrosal, Juncal Marcos. Por este motivo, los especialistas les derivan a la asociación, donde una psicóloga cubre esta carencia.
La jornada de ayer, en la que se celebró el Día Mundial de la Fibromialgia, varias mesas informativas repartidas por los hospitales, el campus y la Plaza Mayor acercaron a los ciudadanos los problemas de estos enfermos, que en un 97 por ciento son mujeres.
Uno de los muros con los que se topa el colectivo es la falta de trabajo y la incapacidad. La aparición de la fibromialgia suele estar asociada al despido del trabajo y, como no está reconocida por la Seguridad Social como enfermedad discapacitante, los enfermos no pueden recibir una pensión compensatoria. Así, a todos sus problemas se les suma el económico.